20 de septiembre de 2009

"Primer Canto" del poemario: "Salmos del Amor amado y otros Cantos"

Foto: Casal Espiritu Da Lua
 

Pequeña como tu fruto pequeño       Eres
Pequeñas tus piernas que te condujeron a mí
y que yo ahora acaricio en lo suave de tu piel
Pequeños y casi diminutos tus labios que me besan y yo beso
con el divino placer de quien te desea
Pequeños tus gemidos de gata mansa
cuando llegas en cada íntima entrega
Cuando me deslizo por los tejados de tus senos, de tus glúteos y tu espalda
acariciando cada dedo de tus pies o ese otro lugar que te excita
en el silencio de nuestras horas
Amor abrasador que nos fue prohibido pero que nos damos en secreto
entregándonos cada día de tenaz lluvia o de sudorosa habitación
enlazados con nuestras piernas, nuestros sexos y nuestros suspiros
y recorriendo con el maullido de tus palabras y mis gestos sigilosos
cada parte de tu cuerpo curvo que hago mío
cada parte de mi cuerpo moreno que haces tuya
hasta llenarnos callados       y llenarnos

Pequeña como tu fruto pequeño       Eres
Hoy absorbo la grandeza de tu cuerpo y tu pasión
y caminamos silenciosos de regreso por las calles quietas de tierra y polvo
con la satisfacción tejida en nuestros rostros y en nuestra piel

Las nubes dejan caer ahora diluviales aguas
y nuestros pecados se lavan con la lluvia
                                            Hasta otro día
                                                      Otro día
                                                           Día
                                                           ¿Dí?


Del poemario inédito: "Salmos del amor amado y otros cantos"
De: Miguel Granado-Troconis

6 de septiembre de 2009

Video de Desnudos Artisticos

Del poemario: "Alquimia: ritos, pócimas, recetas, preces,sortilegios y arcanos para el amor deseado"



Secreto acto para aproximar tus pasos


Hoy quemé en tu nombre florecitas de Nomeolvides y verdemora
Recé la oración de Vuelve a mí con palabras silenciosas
esperando que la sagrada niebla disipe mis tristezas
que tus pasos te traigan a mi lado
y me desees tanto como aquella tarde de cálido julio

Hoy mezclé nuestras pasiones con aliños dulces en una vasija de cristal azul
 Bailé una danza con las nubes y amarré el canto de los pajarillos
Encendí velas rosadas y azules para que tu amor se aquiete
y vuelvas a sentir mi olor y mi sudor juntarse con tu piel
 y acaricies mis cabellos y mi cuerpo que hiciste tuyo

Hoy me puse al revés la camisa que dejaste sobre la silla
y aquellas zapatillas tuyas las coloqué en sentido contrario a la calle
Corté tus caminos cruzando dos cuchillos de plata bajo la luna
y realicé invocaciones al cielo para tu regreso

Hoy escribí tu nombre junto al mío en papel rojo de seda china
para que nuestras pasiones se enciendan y se busquen
Aquellos cabellos que una vez me regalaste
los até todo con hilo dorado de la India y dulce miel de abejitas negras
y colgué a mi cuello ese escapulario con tu foto que me sonríe
cuarzo rosado y Leche de la mujer amada

Hoy mi alma trata de romper esa soledad de ti
 y solo logro secar mis lágrimas para tratar de ver el camino que marcó tu huida
y me quedé dormido por tanta espera

Hoy quemé en tu nombre florecitas de Nomeolvides y verdemora
esperando que la sagrada niebla disipe mis tristezas.



Del poemario inédito: "Alquimia: ritos, pócimas, recetas, preces,sortilegios y arcanos para el amor deseado"
De: Miguel Granado-Troconis

5 de septiembre de 2009

Gal Costa. Como un dia de Domingo

"Salmo uno" del poemario: "Salmos del Amor amado y otros Cantos"



Salmo Uno

Bienaventurado el varón que visitó las piernas cálidas
de la mujer que despertó su corazón apasionado
Que anduvo entre caminos de pecadores por la mujer que enamoró su alma
asaltándola cada noche o cada tarde en el lecho que la guarda
en busca de su encanto y del amor de ella
Que descubrió su naturaleza cuando Dios los hizo
dándose en Ley Divina a lo divino de su pasión
y supo ganar en cada cauteloso encuentro
la deliciosa desnudez del cuerpo de la mujer amada
Que extrajo de sus senos la savia y de su boca el gemido de su fuego
entregándose en cada encuentro como si fuera el último
Plantando su sexo como robusto árbol en las orillas de sus labios lujuriosos
y en lo profundo de su húmeda vagina
tomando de sus aguas el mejor calor y de su voz el mejor suspiro
Fruto que el tiempo nos quita en su placer
y que como hoja seca cae

Desventurado aquel
que en su vida nunca se atrevió a retozar en otras camas
Amar otros cuerpos seductores de mujer
arrancarle sus pequeñas prendas y saltar todas sus fronteras
porque él nunca conocerá el reino de esos cielos
Porque en el Juicio celestial no tendrá ni defensas ni inculpaciones
por haber temido al sagrado acto del goce del amor
Ellos no ganarán el reino de este mundo ni el lecho de otras
pues ellas conocen el camino de los castos
Ellos no vivirán el placer de sus besos, ni las delicias de sus piernas o sus caricias
No conocerán la sensualidad de sus glúteos ni el delicioso olor a jazmín de su piel
A ellos, les serán negados el paraíso de sus senos y la gloria de su amor

Sus besos sólo serán saludos de golondrinas.



Del poemario inédito: "Salmos del Amor amado y otros Cantos"
De:  Miguel Granado-Troconis

24 de agosto de 2009

Diego El Cigala y Bebo Valdés: Inolvidable, Lágrimas Negras, Vete de mi y otras...

"Rito para amar tu curpo en mañana de lluvia" del poemario: "Alquimia: ritos, pócimas, recetas, preces, sortilegios y arcanos para el amor deseado"

Amantes bajo la lluvia


Rito para amar tu cuerpo en mañana de lluvia


Enciendo palitos de sahumerio para llegar a tu alma
Mastico ramitas de canela para endulzar tus labios moros
Hago círculos de sal alrededor de tu ombligo misterioso y callado
Beso delicadamente tus pezones púrpura con hojitas de menta
y deslizo mis dedos encendidos por los caminos de tus piernas
provocando ese deseo que me entregas con la magia de tu voz abrasadora

Nos rodeamos excitados en cada mañana de frío cielo
atrapando sediento tu calor junto al mío
Acaricio cada uno de tus pies con mielita silvestre y besos del amanecer
y coloco polvo de estrellas para el brillo de tus ojos
sembrando tu rostro de la pasión que espera
Cubro con gruesa manta roja nuestros cuerpos para que nada se escape
y me arrastro despacito hasta tu exótico monte de pequeña grieta
donde nace tu pasión y el fuego de nuestros deseos
Beso despacito los labios de tu pubis volcánico
y tomo lo salado y lo dulce de tu agüita para saborearla en mi boca

Subo sigiloso por la ruta de tus senos y tu cuello
hasta alcanzar tu boca que tanto anhelo
 derramando gotitas de mi semilla sobre tu cuerpo ardiente
acariciando enamorado cada parte de él
Y sin poder prolongar más este momento
dejamos salir nuestros fluidos
y llegamos los dos
uno sobre el otro
uno sobre el otro
uno sobre el otro

Enciendo palitos de sahumerio para llegar a tu alma.



Del poemario inédito: "Alquimia: ritos, pócimas, recetas, preces, sortilegios y arcanos para el amor deseado"
De: Miguel Granado-Troconis

23 de agosto de 2009

"Décimo Canto" del poemario: "Salmos del Amor amado y otros Cantos"

Foto: L.G.

  Décimo Canto 
Misteriosa y pequeña mujer
Bajo lo blanco del suave sayo que te cubre
se dibuja la gloria de tus senos y la calidez de mi niñez
Senos redondos y tez bronceada de gitana seductora
que me hacen caminar detrás de ti y cabalgar sobre tu profunda sombra
Senos torneados que me miran, me atrapan y desnudan mis deseos
y que abrazo con la mirada y mis manos, alimentando mis ardores y los tuyos
Bajo esa tela blanca
se modelan las misteriosas lunas que nos unen
 Las mismas que yo beso y acaricio con el silencio de la fe
que circundo en sus pezones y su piel con mis dedos y con mi lengua
Y bajando por la línea que se hace entre ellas
llego como excitado viajero a tu ombligo y a tu sexo
A tus dos hermosos senos los llamo Mis pequeños duendes
 Yo les narro historias maravillosas con mis labios que te nombran
y tú me aprietas contra ellos para que nunca calle
mientras tu sudor de jazmín cae en gotitas sobre mis mejillas hasta mi boca
Con mis manos, acaricio tu cintura y tus caderas voluptuosas
hasta llegar a esa otra redondez que hacen tus muslos peregrinos
Tus aguas mojan mi sexo y mis piernas todas 
y tú gimes en largo y silencioso canto de colibrí
Misteriosa y pequeña mujer
Bajo lo blanco del suave sayo que te cubre
se modela la redondez del misterio que nos une
Cada día espero con amor
tus delicados y silenciosos cantos de colibrí.


Del poemario inédito:  "Salmos del Amor amado y otros Cantos" 
De: Miguel Granado-Troconis 

"Cuerpo Erótico" poesía. Selección: Juan Gustavo Cobo Borda

"Primera lamentación" del poemario: "En las Fronteras de tu cuerpo"

Primera lamentación

Cada noche me envuelve la tristeza   
          y  una amargura fría
          se desliza hasta lo bajo de la puerta
          de aquel claustro que sirvió para colmar
                                            la pasión de todos
Hoy tampoco hubo consuelos
Cada amigo es hoy mi adversario
y
hasta mis amantes
olvidaron la dirección

                                de mi habitación
 

                 Cada noche

                 me arropa la amarga tristeza.



Del poemario inédito: "En las Fronteras de tu cuerpo"
De: Miguel Granado-Troconis

16 de agosto de 2009

La Sensualidad del Tango

"El de la voz gastada" del poemario: "En las Fronteras de tu cuerpo"


      

El de la voz gastada 


Observo tu andar zigzagueante como rayo eterno
y las curvas solemnes de tu cuerpo impenetrable
              cuando desapareces entre nubes
              y cada mirada se convierte en deseo  
La gente enmudece a tu paso
Un pensamiento se dibuja en todas sus miradas
               Los hombres codiciosos
               saltan con sus pupilas cáusticas
               Las mujeres persignan sus envidias
               y
               hasta los perros ladran al cielo por tu andar sensual
Soy zapato que descubre tu ruta
Piel que transpira todos tus sudores
         El de la voz gastada 
         cuando quiere gritar tu nombre
Soy el que vigila tu sombra debajo de los árboles
esperando ser el aroma que te envuelva

                                        Te amo
                                        pequeña palomita.





Del poemario inédito: "En las Fronteras de tu cuerpo"
De: Miguel Granado-Troconis

Pinturas de amor del Kamasutra

El Kama sutra es un antiguo texto hindú que trata sobre el comportamiento sexual del hombre.   
Considerado como el trabajo básico sobre el amor en la literatura sánscrita, fue escrito por Vatsiaiana. El título completo es "Vātsyāyana kāma sūtra" ('Los aforismos sobre la sexualidad,
 de Vatsiaiana’). 
Cronológicamente se sitúa al autor en el periodo Gupta (que sucedió entre el 240 y el 550 d. C.).

 





















 














(La India -1790)
  



























Miniatura india. Fecha desconocida


"Los mejores templos" del poemario: "Cantos de Habitación"


Foto: Isabel Munoz


Los mejores templos

Tu mirada y la mía se tropiezan en la mañana
 Cada uno se mueve con rapidez para ir al trabajo
Ahora vistes un elegante traje
 no más bello que tu piel dormida durante la noche
Las líneas de tu cuerpo se acentúan
                                      tus nalgas se mueven
                                                marcando un sensual compás
Te adornas con prendas de oro plata perlas
                                 seda o inventadas    
Arreglas tu cabello
y tu piel emana aquel exquisito perfume francés
Te llevo al trabajo y nos despedimos con un beso
Veo tu caminar        Te llamo
                                            Te susurro mis deseos

 

                                  Esta noche
Quemaremos los mejores templos
Tu cuerpo se vestira con el mío

y mi sudor
                 será la fragancia
                    que llene tu piel
                                                  Amor.




Del poemario: "Cantos de Habitación"
De: Miguel Granado-Troconis 
Fondo Editorial El Perro y La Rana, Caracas, Venezuela, 2005

14 de agosto de 2009

"Llegué temprano" del poemario: "Cantos de Habitación"

 
Llegué temprano

Tus cabellos ondulados
se derraman sudorosos
entre mis manos y tus hombros
Tus piernas guardan la sensualidad
y el deseo de la hembra esquiva
                                     Toco tus caderas
                                     que se mueven al suave ritmo
          de una canción oculta en la memoria
                                     Me acerco
los bellos vellos de tu pubis
me regalan ese profundo olor a jazmín
                                 Mi  pene se erecta
                     y reclama tu sexo
Allí clavo mi asta y mi bandera
y lo hacemos
territorio compartido
entre este amor y la pasión



Llegué muy temprano
                         Llegué.

Del poemario: "Cantos de Habitación"
De: Miguel Granado-Troconis
Fondo Editorial El Perro y La Rana, Caracas, Venezuela, 2005

"Despues del baño" del poemario : "Venus de pubis raso"

Foto: Christian Coingy



Después del baño   

Llegas con la piel dibujada por mapas y cristales
                                 y te descubro desnuda bajo la toalla
Te metes a la cama olorosa a esa crema que usas después del baño
                                 buscando que el calor de mis besos protejan tu desabrigo
Una luna menguante teje su complicidad
Ocultando su luz entre densas nubes que hacen más oscura la noche
                                                                                  y nuestra habitación
Los grillos callan su canto penetrante
                            y hasta los vecinos parecen silenciar sus voces habituales
Abrazo tu cuerpo con dulzura bajo esta sábana esmeralda
                       que como pequeño mar cubre nuestra cama
Llevas tus senos dorados y perfumados a mis labios
                                          y los aprisiono con mi calor y este deseo
Me sumerjo despacito hasta el naciente de tus largas piernas
      explorando cada palmo de tu cuerpo
      saboreando tus cinco puntos cardinales
                           para quedarme en la pasión de tu centro
                           donde guardas ese tierno aroma que me das
Acaricias mi espalda con suavidad y anudas tus dedos en mi cabello
             Beso los labios de tu vulva       Nos decimos amantes
             Saboreo tu agua agridulce       Tú gimes y arqueas tu cuerpo
                    Bebo de tu leche-miel        Reclinas la cabeza y suspiras profundo
Me sujetas con tus piernas
            y te dejas vencer por este amor que te entrego
Me deslizo sobre tus piernas desde tus pies hasta la altura de tus ojos
                   Tu cuerpo arde
                   Tus senos y tu rostro brillan sobre la tibia cama
Juntamos nuestros sexos y yo entro apasionado
                       y mientras muerdo y beso tu boca
                                     siento el calor de tus aguas cuando me bañan   
Mis manos recorren la tibia y suave arquitectura de tu cuerpo
             hasta quedarme en la firmeza de tus nalgas y tu torso
             chupando despacito tus pezones y la delicada carnosidad de tus senos
            compartiendo las delicias de este clímax tuyo        
                                                      de este clímax mío  
Con amante gesto me regalas una mirada posesiva
          y nos abrazamos de nuevo en la penumbra de la habitación 


                           El día nos encuentra unidos y las piernas enlazadas
                          Yo te regalo siete calas rojas
                         Digo suavemente    S o y   t u y o
                         Tú respondes    E r e s   m í o… A m o r. 



Del poemario inédito : "Venus de pubis raso"
De: Miguel Granado-Troconis

ANDREA BOCELLI: Bésame mucho, Tributo a Marilym Monroe

"Sopa de mariscos" del poemario : "Venus de pubis raso"

Foto: L.G.
Sopa de mariscos
 
Vamos juntos con el sol pegado a la cara
Vistes una blusa blanca y esos pantalones ceñidos que se confunden con tu piel
y esculpen tu cuerpo como hermoso mármol desnudo
En el restaurante sólo comes una sopa de mariscos
Te invito a tomar unas cervezas
y luego a ese pequeño hotel donde una cama ancha nos espera
Tímidamente nos despojamos de la ropa hasta alcanzar esa desnudez
y con asombro miro cada línea que te dibuja
Toco tu cuerpo fino como rama verde
Tus senos delgados y ligeros
Lo prominente de tus nalgas
y esa cintura de febrero que casi circundo con una mano
Te observo toda
y te siembro en mi piel y mis huesos
mientras el deseo crece
Unos besos cortos rompen la distancia
y unas caricias tímidas nos acercan más
Te reclino dócil sobre aquella cama grande
Me deslizo despacito sobre tu ombligo y tus senos impacientes
justo cuando la tarde hace el silencio
Nuestras miradas se ocultan dando paso a la pasión
yo beso tu cuello largo de piel durazno
y siento el fuego de tus pequeños labios como brasas
Otros besos apasionados rompen todas las dudas
Te entregas toda y yo te lleno con mis caricias y mis ardores
Entro sin prisa en ti y una expresión de dolor y éxtasis se labran en tu rostro
Me pides más y me hago huracán sobre tu cuerpo
Tus gemidos y los míos se mezclan
y tus aguas llegan una primera vez
Tus senos pequeños llenan mi boca Muerdo tus pezones rosados
tú gimes hasta alcanzar ese otro orgasmo
y contamos cuatro cinco seis
Te aferras a mí y mi pene se mantiene erecto en lo cálido de tu vagina
Como ágil amazona me cabalgas impetuosa
y mueves tu pelvis como serpiente
No te detienes No me detengo
Te apoyas sobre mi pecho Jadeas y lames mis tetillas y mi sudor
Me obsequias ese aroma sensual de tus cabellos sudorosos
y desbordas de nuevo tus aguas repetidas veces
Logro contar veinte veintiuno veintidós
Llego yo también
Mi semen como río llena lo adentro y lo afuera de tu cuerpo
y un gesto de satisfacción nos invade
Nuestros sudores corren en una misma dirección
El cansancio nos abraza y pequeñas luces parecen dar vuelta alrededor




No hubo tregua
No hicimos preguntas
Solos Tú yo… y esa sopa de mariscos.


Del poemario inédito : "Venus de pubis raso"
De: Miguel Granado-Troconis

13 de agosto de 2009

"Quizás esperemos mañana" del poemario "Venus de pubis raso"



 Quizás esperemos mañana 
 
    
Arrastro mi cuerpo despacito sobre tu vientre cóncavo y suti
          Cobijo tu sueño con mi calor y mi sombra
          y con suaves palabras a tus oídos
         de nuevo descubro la sensualidad de tu desnudez a la mitad de la cama
Con la blanda brisa de la media noche te despierto
        Acariciando con mis dientes y mis labios tus pezones y tu cuello
        mientras el silencio de mis manos besa tus glúteos y tus caderas
                                          y mi sexo juega con lo cálido de tus piernas
Quito esa pequeña prenda cristalina que cuidan esas partes de ti que tanto deseo
                                      dejándote abrigada sólo con los diminutos vellos de tu piel
          Ya el hilo dental reposa bajo la almohada
          y llega a mí el dulce aroma de tu vagina al desearme también
Rompemos la quietud de la noche
        Recorro esa suavidad de nube que es tu desnudez
        y desde la ventana una leve luz del farol nos ilumina
Tomas mi mano y la acomodas sutilmente sobre tu pubis raso
              Acaricio lo afuera y siento tus labios húmedos que lo protegen
                                                                                 como inviolable arca
             Acaricio lo adentro y siento tu calor lleno de pasión
                                      aumentando en cada segundo nuestros deseos
Como una serpiente  te deslizas hasta mis rodillas
Muerdes mi pene desde su raíz                Lo acaricias con la ternura de lo amado
                                                                  con el fuego de este amor
Te ruedas de nuevo y colocas tus senos en mi boca           Gimes dulce
y yo acomodo mi cuerpo entre tus piernas que elevas al techo
                                            - allí donde danzan los duendes –
               Tú me recibes con el ardor de tu piel y tu sudor
               Yo llego hasta lo profundo de tu pasión y tu aroma
Maúllas como gata furiosa y me aprisionas con tus piernas
Yo pronuncio pequeñas palabras a tu oído que te excitan más
y mueves tus caderas en círculos hasta encontrar lo palpitante
                 Llegas una vez          llegas otras más
                 y siento tus aguas como cálido diluvio sobre mi pene y mis piernas
Escondes sollozos de pasión en mi cuello
mientras nuestras caderas continúan su agitado ritmo
Gemimos      Nos abrazamos con fuerza        Llegamos los dos
Sonríes y colocas esa mirada felina sobre mi rostro en éxtasis
                 Me cubres con besos
                 Te acuestas sobre mi pecho dejando caer tu peso
                  y nos abrigamos con la pasión de tu sudor y el mío

                                                              Una vez más te he hecho mía
                                                              Una vez más me has hecho tuya
                                                                      Quizás esperemos mañana.